martes, 7 de mayo de 2013

El lenguaje de la moda



En el centro de Madrid encuentro una tienda de ropa de la marca que me gusta
y que en Lima casi siempre tiene precios estratosféricos. Me acompaña un amigo peruano que vive en esta gran ciudad.  Entramos. Escaparates llenos de ropa, zonas femeninas, masculinas, corredores algo estrechos, muchos vendedores y pocas cajas para pagar. Me intereso por un polo y quiero pedirle a una vendedora el mismo color pero en mi talla. Mi amigo se apresura a decirme
-por si acaso, acá a los polos les decimos camisetas-. 
Luego veo unos polos con cuello y mi amigo me dice
-a esos acá les decimos polos-. 
No sabe que me empiezan a desconcentrar sus traducciones peruano-españolas, porque tampoco debe saber que existen tipos terriblemente indecisos para las compras
y desesperadamente dispersos como yo.

Me acerco a los jeans, levanto uno, estoy en la duda de probármelo; mi amigo me mira a los ojos, primero en silencio
y luego habla
-acá a los jeanes se les dice vaqueros-. 
Dejo el jean, miro los juegos de medias de colores, hay varios de Los Simpsons.
-a las medias se les dice calcetines, como hablaban nuestras abuelas ¿te acuerdas?- acota.

Me empieza a sofocar. Voy hacia la puerta de salida porque ya no quiero más traducciones. Camino a la puerta me llaman la atención los sacos de terno, bastante modernos para los que se encuentran en Lima. De nuevo
-a los sacos se les dice americanas porsiaca, ¡ah! y al terno completo, traje-. 
Quiero largarme, mi amigo me mira a los pies sonriendo
-tus zapatillas son bambas-
-¿¡Qué carajo hablas!?- le respondo medio alterado, -!Son All Star originales!!- le digo. 
Se ríe.
-No, digo que acá a las zapatillas de lona se les dice bambas y a tu short, pantalonetas-. 

Se me han quitado las ganas de comprar ropa, prefiero darme una vuelta por una de esas enormes librerías que hay en Europa.
Con una frescura falsa le digo a mi amigo-diccionario
-¿Y si mejor me acompañas a una FNAC? ya se me pasaron las ganas de ser fashion...-.
Él asiente buenamente y salimos de la tienda. Empiezo a sentirme mejor... hasta que el amigo vuelve a abrir la boca:
-ah, acá no se dice estar fashion sino estar a la moda-.

2 comentarios:

renato muñoz del carpio dijo...

tu amigo acabo flotando en algun rio?

Lina Diaz S. dijo...

JAJA, QUE BUENA, PORSEACA EN MI TIERRA A LAS SANDALIAS LES DECIMOS "SHINELAS", JEJEJE.